Sedentarismo, una enfermedad que mata

La inactividad física es un enemigo silencioso que mata cada vez a más personas en el mundo, incluso más que el tabaquismo, el alcoholismo o el consumo excesivo de drogas.

Aproximadamente un 30% de las muertes por cáncer son debidas a cinco factores de riesgo conductuales y dietéticos:

1-Índice de masa corporal elevado (IMC).

2-Ingesta reducida de frutas y verduras.

3-Falta de actividad física.

4-Consumo de tabaco.

5-consumo de alcohol.

Sentados en el trabajo, sentados en el carro, sentados en la cafetería, sentados en casa y finalmente recostados en la cama. ¿Cuántas horas acumula nuestro cuerpo en la inactividad física? O de otro modo, ¿cuánto tiempo empleamos en algún tipo de ejercicio físico?

Es tan poco que el sedentarismo es ya el cuarto factor de riesgo de mortalidad global.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de actividad física está sólo por detrás de la hipertensión, y los niveles elevados de azúcar en sangre. Así, el 6% de todas las muertes anuales, unos 3,2 millones de fallecimientos, se producen por no ser suficientemente activos.

El sedentarismo eleva el riesgo de enfermedad cardiovascular, cáncer o diabetes.

El organismo de Naciones Unidas lamenta que el sedentarismo esté aumentando en muchos países y, con ello, el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles como las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la diabetes.

No en vano, es la principal causa del 21-25% de los casos de cáncer de mama y colorrectal, del 27% de los casos de diabetes y del 30% de las enfermedades del corazón.

En concreto, la OMS establece que una persona adulta debe tener al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada, considerando como tal cualquier movimiento corporal que requiere un gasto de energía, e incluye tanto las actividades que se puedan realizar durante la jornada laboral, el ocio, actividades del hogar, viajes, etcétera.

En el caso de los niños y adolescentes, la recomendación se reduce a al menos 60 minutos de actividad física.

De este modo, y con independencia de la cantidad de actividad física que se realice y de su intensidad, se puede mejorar la capacidad muscular y cardiorrespiratoria, la salud ósea, el riesgo de hipertensión, el riesgo de caídas y de fracturas, etcétera.

Un adulto debe tener al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada. El problema es que actualmente el 31% de las personas de más de 15 años no son suficientemente activos (28% en el caso de los hombres y el 34% de las mujeres), según datos de 2008.

Cuando los datos se centran sólo en países de altos ingresos, el sedentarismo aumenta hasta el 41% de los hombres y el 48% de las mujeres, el doble que en los países menos desarrollados (18% de los hombres, 21% de las mujeres). Y las consecuencias de esta inactividad se traduce en un mayor riesgo de muerte.

Según la OMS, de tener al menos 30 minutos de actividad física moderada casi todos los días a no tener nada, el riesgo de mortalidad aumenta entre un 20 y 30%.

Para combatir estas deficiencias, el año pasado los Estados miembros de la OMS acordaron reducir las tasas de sedentarismo en un 10% de cara a 2025, principalmente fomentando la actividad física en el ámbito educativo y laboral, mediante más y mejores instalaciones deportivas y promocionando el acceso a medios de transporte más activos como la bicicleta.

Pero, sólo el 80% de estos países han desarrollado políticas o planes de actuación para lograrlo, de los cuales sólo la mitad (56%) los han puesto en marcha.

Es clave comenzar.

Lo ideal es que desde que los niños son pequeños se les enseñe la importancia que la actividad física tiene para su salud. Sin embargo, nunca es tarde para comenzar a moverse. Lo primero que debe tener en cuenta es que actividad física no es lo mismo que hacer deporte, aunque son dos conceptos que se relacionan.

“El deporte es actividad física, pero la actividad física no necesariamente es deporte. La actividad física es todo lo que implique movimiento de grandes grupos musculares; de hecho, hay quienes consideran que estar de pie, comparado con estar sentado, es una actividad física muy leve”.

Caminar es, entonces, una actividad física leve; trotar, moderada, y correr o saltar es considerado como vigoroso.

Son actividades muy sencillas que usted puede hacer sin darse cuenta. “Pocas personas saben que un ser humano normal no deportista es capaz de caminar 4 kilómetros en una hora; eso son cuarenta cuadras.

Hay personas que han descubierto que las bicicletas andan entre 10 y 20 kilómetros por hora y que  ese tiempo es menor al que se demoran en transporte público rumbo al trabajo.

Otra forma muy sencilla de estar activo es ponerse de pie unas horas al día, por ejemplo, mientras contesto el celular o mando un correo electrónico, o qué tal si cuando voy a almorzar compro algo y me lo como caminando.

Está demostrado que esta clase de actividades tienen un impacto favorable en el organismo”.

Por supuesto, para que una persona comience a sentir resultados en su salud y bienestar debe realizar determinado tiempo de actividad física.

La Organización Mundial de la Salud recomienda 150 minutos de actividad física a la semana. Lo preocupante es que se estima que el 60 por ciento de la población mundial no la realiza de manera suficiente.

Según la investigación de la revista ‘The Lancet’, las estadísticas, a nivel mundial, están así: En

América, el 43 por ciento no hace suficiente; en África, el 27 por ciento; en Europa, el 34 por ciento, y en el Pacífico occidental, el 33 por ciento. Las mujeres, con un 27 por ciento, son menos activas que los hombres, con un 34 por ciento.

Mi recomendación para aquellas personas sedentarias antes de empezar a hacer una actividad física programada, con metas y estructurada, lo mejor es empezar a quemar calorías en la vida cotidiana”

Aquí algunas ideas para empezar el cambio:

  • Prefiera subir escaleras antes de usar el ascensor.
  • En escaleras mecánicas también en ellas se camina, subir activamente también.
  • Si vas a hablar por teléfono, conversa caminando.
  • Si vas a algún lugar en carro, estaciónate un poco más lejos y camina un poco más.
  • Si sacas a pasear a tu perro, hazlo durante media hora a paso rápido.
  • En vez de que alguien lave tus platos hazlo tú.

Luego se puede pasar al próximo nivel y hacer una actividad física con una intensidad de moderada  a alta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s